Guía técnica · Transmisión

Volante bimasa en BMW: síntomas, diagnóstico, cambio con el embrague y coste real en España

Casi todos los BMW diésel con caja manual de los últimos veinte años llevan volante bimasa, y muchos gasolina también. Es una pieza que no da guerra hasta que empieza a vibrar, a golpear al apagar el motor o a sonar al soltar el embrague. Entonces llega el presupuesto y la duda: ¿es de verdad el bimasa?, ¿hay que cambiar también el embrague?, ¿y si pongo un monomasa? Aquí tienes cómo funciona, cómo diagnosticarlo sin cambiar piezas a ciegas y cuánto cuesta hoy en España.

Publicado: octubre de 2026 Actualizado: octubre de 2026 32 min de lectura Equipo VueltaMotor
Mecánico diagnosticando con el ordenador un BMW con el capó abierto en el taller
El bimasa no se ve sin desmontar la caja, así que el diagnóstico previo es lo que evita gastar dinero de más: descartar inyectores, soportes y otras fuentes de vibración antes de dar por buena la sustitución.

Qué es el volante bimasa y qué BMW lo llevan

El volante motor es el disco pesado atornillado al final del cigüeñal sobre el que trabaja el embrague. En un volante monomasa es una sola pieza. En un bimasa (o de doble masa) son dos: la masa primaria, unida al cigüeñal y que lleva la corona dentada del motor de arranque, y la secundaria, sobre la que apoya el disco de embrague. Entre ambas hay muelles de arco alojados en un canal con grasa y un cojinete que deja que las dos masas giren unos grados una respecto a la otra.

Un motor de pistones no gira de forma uniforme: cada combustión da un empujón y entre empujón y empujón el cigüeñal se frena un poco. En un diésel de cuatro cilindros con mucho par a bajas vueltas esas irregularidades son fuertes. El bimasa las absorbe antes de que lleguen a la caja, evita el traqueteo de los engranajes al ralentí y permite circular en marchas largas a pocas revoluciones sin que el coche tiemble. Esa capacidad de ir «largo» es justo lo que permite a los diésel modernos homologar consumos bajos, y también lo que acaba castigando al volante.

Motores y modelos en los que es habitual

La gran mayoría de los BMW con caja manual de seis velocidades fabricados desde principios de los 2000 lo montan. En diésel:

En gasolina también es lo normal en las versiones manuales, como las del N20 (125i, 220i, 320i, 328i) o el N13 de los 116i y 118i. Sufre más en los diésel, por la brusquedad de sus vibraciones y su par a bajas vueltas; en un gasolina atmosférico o de seis cilindros, con un giro mucho más suave, el mismo volante suele durar bastante más. Como BMW ha ido retirando la caja manual de su oferta en España, el grueso del parque afectado son coches de entre 2005 y 2019.

💡 Cómo saber con certeza qué volante lleva tu coche

No te fíes del modelo ni del año: dos 320d del mismo año pueden llevar volantes distintos según potencia, caja y tracción. Con el número de bastidor (los últimos 7 caracteres bastan en muchos catálogos), cualquier tienda de recambios o el concesionario te dice la referencia exacta del volante y si existe versión monomasa compatible. Pide esa referencia antes de comparar precios: es la única forma de que dos presupuestos hablen de la misma pieza.

Síntomas de un bimasa desgastado

El bimasa pierde capacidad de amortiguación poco a poco, así que los síntomas aparecen de forma gradual y es fácil acostumbrarse a ellos. Merece la pena repasarlos uno a uno, porque cada uno se manifiesta en un momento concreto de la conducción:

Vibraciones al ralentí

Con el motor caliente, parado en un semáforo, notas un temblor nuevo en el pedal del embrague, en la palanca o en el suelo. Suele acentuarse con el aire acondicionado puesto, porque el compresor añade carga y empeora la suavidad del ralentí: en un atasco de verano es cuando más se nota. Si al apagar el aire o al subir el ralentí a unas 1.200 rpm con el pie el temblor desaparece casi del todo, el patrón encaja con un volante que ya no filtra. Ojo: un inyector desequilibrado también se disimula al subir vueltas, así que esta prueba orienta, pero no separa por sí sola volante e inyección.

Golpeteo al arrancar y, sobre todo, al apagar

Es el síntoma más típico: al parar el motor se oye un «clonc» seco o un traqueteo metálico de uno o dos segundos entre motor y caja. Durante el arranque y la parada el motor pasa por un régimen muy bajo en el que el bimasa entra en resonancia, y si los muelles y topes están gastados las masas chocan. Con Start-Stop lo oirás en cada semáforo. Ojo: un golpe único y suave al apagar puede existir en volantes sanos; lo preocupante es que sea metálico, se repita cada vez y vaya a más con las semanas.

Ruido al soltar o pisar el embrague

Un cascabeleo al ralentí que cambia al pisar o soltar el pedal, o un golpe al iniciar la marcha. El collarín y el rodamiento del eje primario de la caja suenan parecido, así que este síntoma por sí solo no basta: hay que combinarlo con los demás.

Vibración al acelerar a pocas vueltas

En quinta o sexta, entre 1.000 y 1.500 rpm, al pisar el acelerador el coche transmite una vibración áspera, como un ronroneo grave que se nota en el volante de dirección y en el asiento, y que desaparece al subir de vueltas o al reducir una marcha. Es justo la zona donde el volante debería filtrar más.

Tirones al arrancar desde parado

Al salir en primera, sobre todo en cuesta o en frío, el coche da pequeños saltos en lugar de iniciar la marcha con suavidad. Puede ser el disco (contaminado de aceite o con desgaste irregular), pero un bimasa con holgura lo empeora mucho. No es exclusivo del volante, aunque suele aparecer acompañado de los síntomas anteriores.

⚠️ No ignores el golpeteo fuerte

Un bimasa muy degradado puede dañar el disco de embrague, transmitir golpes a la caja y, en casos extremos, romperse por dentro. Además, la corona de arranque va en la masa primaria, y en algunos motores la referencia que usa el sensor de régimen también está en esa zona: un volante que llega a romperse por dentro puede acabar dando problemas también al arrancar. Si el ruido va a más, no esperes a la siguiente revisión.

Cómo evoluciona la avería si esperas

No hay plazos fijos, pero sí un orden habitual en el que van apareciendo los síntomas. Saber en qué fase estás te ayuda a decidir si puedes planificar la reparación con calma o si conviene no retrasarla:

Fase 1 · Aviso
Golpe al apagar solo de vez en cuando, más en caliente. El coche anda igual. Puedes planificar: pide presupuesto y vigila si va a más.
Fase 2 · Evidente
Golpe en casi todas las paradas, temblor al ralentí con el aire puesto y ronroneo en marchas largas a pocas vueltas. Es el momento lógico de cambiarlo, idealmente junto al embrague.
Fase 3 · Avanzada
Cascabeleo constante al ralentí, tirones al salir y vibración también a medio régimen. El disco empieza a sufrir y el confort es claramente malo.
Fase 4 · Riesgo
Golpes metálicos fuertes, ruido al circular o dificultad para engranar. Hay riesgo de daño en embrague, caja o motor de arranque. Taller cuanto antes y conducción mínima.

Escala orientativa: hay coches que pasan años en la fase 1 y otros que avanzan en pocos meses, según uso y estado del motor.

Por qué se desgasta: la causa técnica

Es una pieza de desgaste, como el embrague. Dentro envejecen tres cosas:

Lo que más lo castiga es circular a muy pocas revoluciones con carga: subir una cuesta en quinta a 1.100 rpm o acelerar en sexta desde 60 km/h. En esa zona cada combustión llega muy espaciada y con mucho par, y el volante trabaja al límite de su recorrido. También le afectan los arranques y paradas muy frecuentes, el embrague a medio pisar en atascos, un inyector desequilibrado (cada cilindro que empuja de forma irregular es un golpe extra), una batería débil que alarga el arranque y las reprogramaciones que suben el par por encima de lo previsto.

Por eso dos coches con los mismos kilómetros pueden estar en estados muy distintos. Un 320d que ha hecho 200.000 km de autovía a velocidad constante ha sometido al volante a pocos ciclos duros; un 118d de reparto urbano con 120.000 km puede tenerlo agotado.

Lo que puedes comprobar tú antes de ir al taller

No vas a poder confirmar el diagnóstico sin desmontar, pero sí llegar al taller con información útil y detectar si el problema apunta a otra cosa. Haz estas pruebas con el motor a temperatura de servicio (unos 15-20 minutos de conducción), en un lugar seguro y sin nadie delante del coche.

Sin herramientas: seis pruebas en diez minutos

Ilustración de un lector de diagnóstico OBD conectado a un coche
Un lector OBD sencillo no ve el volante, pero sí te dice si hay fallos de combustión registrados que expliquen la vibración por otro camino.

Con un lector OBD barato

Un adaptador OBD de 20-40 € con una aplicación de móvil lee los códigos genéricos y algunos datos en vivo. Para este problema sirve para tres cosas:

Las correcciones de caudal por inyector y la suavidad de marcha por cilindro, que son los datos que de verdad separan un inyector de un bimasa en un diésel BMW, normalmente no las muestra un lector genérico. Hace falta software con protocolo BMW o una aplicación con soporte específico de la marca. Si no lo tienes, pídele esa lectura al taller y que te diga los valores.

Apúntalo antes de llamar

Lleva por escrito modelo, año, motor, kilómetros, si es propulsión o xDrive, cuándo aparece el ruido (frío, caliente, al apagar, en marcha larga), si cambia al pisar el embrague y si hay códigos. Con eso un buen taller descarta la mitad de las causas por teléfono y el diagnóstico presencial se acorta.

Cómo diagnosticarlo en el taller sin cambiar piezas a ciegas

El bimasa no se ve sin bajar la caja, y bajar la caja es caro. No existe un código de avería que diga «bimasa defectuoso», así que un buen diagnóstico consiste sobre todo en descartar lo que se le parece, en este orden, de lo más barato a lo más caro:

1. Lectura de averías y valores en vivo

Con un equipo que entienda BMW, busca fallos de combustión y mira en vivo la suavidad de marcha o la corrección de caudal por cilindro. Un inyector desequilibrado produce una vibración al ralentí casi idéntica a la de un bimasa cansado y sale mucho más barato. Una admisión muy sucia por la EGR también empeora el ralentí; lo explicamos en la guía del refrigerador EGR. Si el filtro de partículas está en plena regeneración, el ralentí puede subir y cambiar el sonido del motor durante unos minutos: no es una avería, lo contamos en la guía del filtro de partículas.

2. Prueba del pedal de embrague

3. Soportes de motor y de caja

Unos tacos agrietados transmiten vibración y producen golpes al arrancar y en las transiciones de gas. Se revisan en el elevador con alguien acelerando suavemente con una marcha engranada y el freno pisado: si el motor se levanta o la caja se mueve mucho más de lo normal, el soporte está vencido. Es barato y debe hacerse antes de condenar al volante.

4. Accesorios y escape

Un tensor de la correa de accesorios que vibra, una polea del alternador con rueda libre gastada o un escape que toca con los bajos producen ruidos que se confunden con el del volante al arrancar y al apagar. Con el capó abierto y el motor al ralentí se localizan en pocos minutos.

5. En un N47, descarta la cadena

En el N47 la cadena de distribución va detrás del motor, pegada a la caja. Un traqueteo metálico en frío que viene «de atrás» puede ser cadena y no bimasa, y una cadena que salta rompe el motor. Que el taller la descarte primero, con estetoscopio y, si hace falta, midiendo el estiramiento.

6. Medición con la caja desmontada

La confirmación llega con el volante a la vista. Se mide el juego angular (cuánto gira la masa secundaria respecto a la primaria antes de que actúen los muelles) y el cabeceo de la masa secundaria. Los fabricantes de estos volantes publican tolerancias para cada referencia y existen útiles específicos para medirlas; a menudo el juego se expresa en dientes de la corona de arranque. Un cierto juego libre es normal y no indica avería por sí solo: lo que cuenta es si supera la tolerancia. También se busca grasa fuera de su sitio, grietas o zonas azuladas por temperatura. Un taller serio te enseña la pieza vieja y la medida obtenida.

💡 El diagnóstico de cuatro preguntas

Si quieres resumirlo: ¿golpea al apagar?, ¿vibra en marcha larga a pocas vueltas y desaparece al reducir?, ¿los inyectores y los soportes están bien?, ¿el ruido no cambia de forma clara al pisar el embrague? Cuatro síes apuntan con bastante seguridad al bimasa. Uno o dos síes obligan a seguir buscando antes de bajar la caja.

Árbol de diagnóstico: síntoma, qué comprobar y cuánto cuesta

Esta tabla ordena las causas que se confunden con el bimasa y lo que cuesta salir de dudas en cada caso. Los importes son orientativos para un taller independiente en España en 2026, IVA incluido:

SíntomaCausa probableQué comprobarCoste de la solución
Golpe metálico al apagar en cada paradaBimasa con muelles o topes gastadosSoportes, batería y velocidad de arranque; luego medición del volanteKit bimasa + embrague: 1.100 € – 1.900 €
Temblor al ralentí que empeora con el aireInyector desequilibrado o bimasaCorrecciones de caudal por cilindro con equipo BMWInyector reacondicionado y codificado: 250 € – 500 €
Ronroneo en 5.ª o 6.ª a 1.000-1.500 rpmBimasa sin capacidad de amortiguaciónRepetir en una marcha más corta; si desaparece, apunta al volanteKit bimasa + embrague
Golpe al acelerar y soltar gasSoporte de motor o de caja vencidoPrueba en elevador con marcha engranada y freno pisado90 € – 250 € por soporte montado
Ruido que desaparece al pisar el embragueRodamiento del eje primario de la cajaDiagnóstico de caja antes de cambiar el volanteVariable: de reparación de rodamientos a caja reconstruida
Ruido que aparece al pisar el embragueCollarín de empujeConfirmar que el ruido sigue el movimiento del pedalSe cambia con el kit de embrague
Traqueteo metálico trasero en frío (N47)Cadena de distribuciónEstetoscopio y medición de estiramientoVer guía del N47
Chirrido o vibración en la zona de la correaTensor o polea de alternadorInspección con el motor al ralentí100 € – 300 €
Tirones al iniciar la marchaDisco contaminado o volante con holguraFugas de aceite por el retén trasero del cigüeñalKit de embrague + retén (y bimasa si hay holgura)

Por qué se cambia junto con el embrague

Para llegar al volante hay que bajar la caja: soltar el árbol de transmisión, parte del escape, el bombín y los soportes. En propulsión trasera es un trabajo de una jornada; en xDrive, con caja de transferencia, la mano de obra sube. Esa mano de obra es la mayor parte de la factura y cuesta lo mismo cambies solo el volante o volante y embrague. Por eso lo habitual es un kit completo (volante, disco, maza y collarín):

Qué más aprovechar con la caja fuera

¿Cuándo tiene sentido cambiar solo el embrague?

Si el embrague patina pero el volante mide dentro de tolerancia, no hay grasa fuera de su sitio ni zonas azuladas, y el coche no golpeaba al apagar, reutilizar el bimasa es una decisión defendible que ahorra varios cientos de euros. El riesgo es que, si el volante tiene ya muchos kilómetros, falle antes que el embrague nuevo y tengas que volver a pagar la mano de obra completa. Como regla práctica: con más de 150.000 km en un diésel, lo habitual es recomendar el kit completo aunque el volante mida bien, porque es poco probable que el original dure tanto como el embrague nuevo.

Bimasa original, equivalente o monomasa: cómo elegir

Hay tres caminos al cambiar el volante. Hay kits de conversión de fabricantes de recambio conocidos que sustituyen el bimasa por un volante macizo y un disco con muelles amortiguadores más grandes; la idea es quitar la pieza que se estropea, pero tiene peajes.

OpciónPiezas (orientativo)ConfortPara quién tiene sentido
Bimasa original BMW + embrague900 € – 1.400 €Como de fábricaCoche joven, de valor alto o que vas a conservar muchos años
Bimasa de primera marca (fabricante de equipo original) + embrague600 € – 1.000 €Equivalente al originalLa opción más equilibrada para la mayoría de coches de 8 a 15 años
Bimasa de gama económica sin marca reconocida350 € – 550 €VariableDesaconsejado: si falla pronto, vuelves a pagar toda la mano de obra
Kit de conversión a monomasa350 € – 650 €Peor: más vibración y ruido de cajaCoche viejo, de poco valor, que harás muchos kilómetros por carretera

Lo que ganas con el monomasa

Lo que pierdes

En un coche viejo y de poco valor puede tener sentido si aceptas el peaje en confort. En uno que quieres conservar o vender bien, lo razonable es un bimasa de primera marca. Si eliges monomasa, usa un kit completo con compatibilidad indicada para tu motor y caja, y desconfía de quien proponga montar un volante macizo con el disco original del bimasa: el disco de un kit de conversión lleva sus propios muelles amortiguadores, precisamente para suplir lo que hacía el volante.

⚠️ Ni rectificar ni «reparar» un bimasa

Con un monomasa, rectificar la superficie de fricción es una práctica habitual. Con un bimasa, no: los fabricantes de estos volantes no lo contemplan, porque altera la superficie de la masa secundaria y no corrige el desgaste interno, que es el que causa el problema. Tampoco se abren para cambiar muelles o grasa en un taller convencional. Si un presupuesto incluye «rectificado del volante bimasa», pregunta qué se pretende arreglar exactamente.

¿Y en los BMW automáticos?

En los automáticos de convertidor de par, el motor suele ir unido al convertidor con una chapa de arrastre, y la amortiguación la hace sobre todo el amortiguador torsional del propio convertidor. Algunas combinaciones de motor y caja añaden elementos extra, así que confirma por bastidor qué lleva tu coche. Si un automático vibra al ralentí o golpea al arrancar, sospecha antes de soportes, inyectores, bloqueo del convertidor o aceite de caja. El fallo de bimasa clásico es, sobre todo, cosa de cajas manuales.

Un detalle práctico: en un automático, la vibración al ralentí en posición D con el freno pisado que desaparece al pasar a N suele apuntar a soportes o a carga del motor, no a un volante. Y si notas sacudidas suaves a 60-80 km/h a carga constante, como pasar por una banda sonora, pregunta por el embrague de bloqueo del convertidor y por el estado del aceite de la caja antes que por cualquier otra cosa.

Costes orientativos en España en 2026

Horquillas orientativas, IVA incluido, para un cuatro cilindros manual de propulsión trasera (118d, 120d, 318d, 320d…). Varían según ciudad, marca de las piezas y lo que aparezca al desmontar:

TrabajoTaller independienteConcesionario oficial
Diagnóstico previo (averías, valores en vivo, soportes)40 € – 90 €80 € – 150 €
Kit bimasa + embrague (volante, disco, maza, collarín), montado1.100 € – 1.900 €1.800 € – 3.000 €
Solo embrague, reutilizando un bimasa en buen estado600 € – 1.000 €1.000 € – 1.600 €
Conversión a monomasa, montada750 € – 1.300 €No suelen ofrecerla
Extra por versión xDrive+150 € – 400 €+250 € – 600 €
Seis cilindros diésel manual (325d, 330d)+200 € – 500 € sobre el kit+300 € – 700 €
Retén trasero de cigüeñal aprovechando el desmontaje40 € – 100 €80 € – 180 €
Bombín de embrague aprovechando el desmontaje60 € – 150 €120 € – 250 €
Soporte de motor o de caja (por unidad, montado)90 € – 250 €150 € – 400 €

Pide presupuesto cerrado por escrito con la marca de las piezas: en el bimasa la diferencia de calidad se nota. Confirma si incluye tornillos nuevos, aceite de caja y purgado del embrague.

Cuánto tiempo estará el coche en el taller

En propulsión trasera, un taller con experiencia en BMW baja la caja, cambia el kit y lo monta en una jornada: lo normal es dejar el coche por la mañana y recogerlo esa tarde o al día siguiente. En xDrive cuenta con un día y medio o dos. Lo que más retrasa es que la pieza no esté en stock: si el taller la pide tras desmontar, el coche puede quedarse parado varios días con la caja fuera. Pide que confirmen la disponibilidad del kit antes de dar la cita.

Casos tipo paso a paso

Estos ejemplos son ilustrativos: combinan los patrones más habituales con cifras coherentes para un taller independiente en España en 2026, con una tarifa de 60 €/h. Sirven para ver cómo se ordena un diagnóstico y cómo se compone un presupuesto, no como precio cerrado.

Caso tipo 1: 320d F30 de 2012, 180.000 km, golpe al apagar y temblor en atascos

El coche golpea al apagar desde hace unos meses y con el Start-Stop se nota en cada semáforo. En verano, con el aire puesto, la palanca tiembla al ralentí. En sexta a 1.300 rpm, al acelerar, aparece un ronroneo grave que se va al reducir a cuarta. El embrague no se ha tocado nunca.

ConceptoDetalleImporte
Volante bimasaPrimera marca, referencia por bastidor520 €
Kit de embragueDisco, maza y collarín260 €
Tornillos del volanteJuego nuevo, de un solo uso25 €
Retén trasero del cigüeñalAprovechando el desmontaje25 €
Aceite de caja y líquido de embragueCambio de aceite de la caja manual y purgado55 €
Diagnóstico previoLectura, valores en vivo y revisión de soportes50 €
Mano de obra5,5 h a 60 €/h330 €
Base imponible1.265 €
IVA (21 %)266 €
Total1.531 €

Lectura del presupuesto: alrededor del 70 % de la base son piezas, y el volante es la partida más cara. Por eso ahorrar en la marca del bimasa es tentador y es justo donde no conviene. Con un bimasa económico el total bajaría a unos 1.250 €, pero si dura la mitad acabas pagando otra vez las 5,5 horas.

Caso tipo 2: 118d E87 de 2009 (N47), 210.000 km, vibración al ralentí que «parecía el bimasa»

Otro taller ha presupuestado kit de bimasa y embrague por unos 1.600 €. El coche tiembla al ralentí, más con el aire, pero no golpea al apagar y en marcha larga no hay ronroneo. El propietario pide una segunda opinión.

Presupuesto tipo: inyector reacondicionado 180-280 €, arandela y tornillería 15 €, 1-1,5 h de mano de obra y codificación, y diagnosis. Total con IVA: unos 350-500 €. Se ahorran unos 1.100 € frente al primer presupuesto, y el bimasa queda en observación. Este caso es la razón por la que la lectura de inyectores va siempre antes de bajar la caja.

Caso tipo 3: X1 E84 xDrive20d de 2013, 150.000 km, embrague alto y golpe al arrancar

El embrague engrana muy arriba y patina al acelerar fuerte en cuarta. Además, al arrancar se oye un golpe metálico. Debajo de la unión entre motor y caja hay una mancha de aceite.

ConceptoDetalleImporte
Volante bimasa y kit de embraguePrimera marca840 €
Retén trasero, tornillos y consumiblesIncluye purgado y aceite de caja110 €
Mano de obra7,5 h a 60 €/h (xDrive)450 €
Base imponible1.400 €
IVA (21 %)294 €
Total1.694 €

Lo importante aquí es el retén: si se hubiera cambiado el embrague sin él, el disco nuevo se habría vuelto a contaminar en pocos meses. Son 25 € de pieza que evitan repetir toda la factura.

Caso tipo 4: 120d F20 de 2014 en venta, 140.000 km, por 11.500 €

En la prueba, el coche golpea al apagar las cuatro veces y el embrague engrana a media altura. No hay facturas de embrague. El vendedor dice que «es normal en los diésel».

Cómo leer un presupuesto y detectar uno inflado

Un presupuesto de bimasa bien hecho tiene cinco bloques claros: piezas con marca, consumibles, horas, tarifa e IVA. Si falta alguno, pídelo antes de aceptar.

Señales de alarma

Preguntas exactas que hacer al taller

💡 Tus derechos en el taller

En España la normativa de talleres de reparación (Real Decreto 1457/1986) te da derecho a un presupuesto por escrito antes de la reparación, a una factura detallada con piezas y horas, a que te entreguen las piezas sustituidas si las pides y a una garantía mínima de la reparación de tres meses o 2.000 km. Muchos talleres ofrecen más en las piezas, porque el fabricante del recambio da su propia garantía: pregúntalo y que conste en la factura.

Cómo alargar la vida del bimasa

El Start-Stop añade ciclos, pero está diseñado para ello: no hace falta anularlo. Si empieza a golpear en cada parada, tómalo como aviso para revisar.

Calendario de vigilancia orientativo

El bimasa no tiene intervalo de cambio en el plan de mantenimiento de BMW, pero sí conviene vigilarlo en momentos concretos:

CuándoQué revisarPor qué
En cada revisión o cambio de aceitePide que escuchen arranque y parada y que miren fugas entre motor y cajaDetectar la fase 1 y el retén del cigüeñal a tiempo
Cuando la batería tenga 4-5 añosPrueba de carga en cada revisiónUn arranque lento castiga al volante
A partir de 100.000 km en diéselLectura de correcciones de inyectores una vez al añoUn inyector desequilibrado acelera el desgaste
Entre 120.000 y 180.000 km en diésel urbanoPruebas de marcha larga y de parada en cada revisiónEn uso urbano intenso, es una franja en la que los síntomas empiezan a ser frecuentes
Siempre que se cambie el embragueMedición de juego y cabeceo del volanteDecidir con datos si se reutiliza

Checklist al comprar un BMW manual de segunda mano

Un bimasa a punto de cambiarse son fácilmente 1.500 € que conviene descontar del precio. Antes de pagar, revisa tres frentes:

En la documentación

En la prueba

En tu taller de confianza

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Preguntas frecuentes

¿Cuántos kilómetros dura el volante bimasa de un BMW?

No hay una cifra fija ni un intervalo de sustitución en el plan de mantenimiento. Un coche que hace sobre todo autovía puede superar con holgura los 200.000 km con el original; uno que vive en ciudad, con atascos y marchas largas a bajas vueltas, puede necesitarlo bastante antes de los 150.000 km. Mandan los síntomas y la medición de holguras, no el cuentakilómetros.

¿Puedo seguir circulando con el bimasa mal?

Con un golpe ocasional al apagar o una vibración leve al ralentí normalmente puedes circular mientras pides cita y presupuestos, pero no lo alargues meses. Si hay golpes metálicos fuertes, tirones o el ruido va a más, llévalo al taller cuanto antes: un bimasa muy degradado puede dañar el embrague y la caja.

¿Hay que cambiar el embrague si cambio el bimasa?

Casi siempre conviene, porque la mano de obra de bajar la caja es la misma y es la mayor parte de la factura. La excepción razonable es un embrague cambiado hace muy poco, con factura, y en buen estado comprobado con la caja fuera.

¿Cómo sé si la vibración es del bimasa o de un inyector?

El inyector se delata en la lectura de correcciones de caudal por cilindro con un equipo que entienda BMW: si un cilindro corrige mucho más que los demás, la vibración probablemente viene de ahí. El bimasa, en cambio, suele dar además golpe al apagar y ronroneo en marchas largas a pocas vueltas que desaparece al reducir. Haz siempre la lectura de inyectores antes de bajar la caja.

¿Es buena idea pasar a monomasa en un BMW diésel?

Es más barato y elimina la pieza que falla, pero a cambio tendrás más vibración y ruido de caja, sobre todo a bajas vueltas. Puede compensar en un coche viejo y de poco valor; en uno que quieres conservar, lo habitual es un bimasa de primera marca o el original.

¿Se puede rectificar o reparar un volante bimasa?

No es lo recomendable. Rectificar es habitual en volantes monomasa, pero en un bimasa no corrige el desgaste interno de muelles, grasa y cojinete, que es lo que causa el problema, y los fabricantes de estos volantes no lo contemplan. Si el volante está fuera de tolerancia, se sustituye.

¿Es normal que un bimasa tenga algo de juego al moverlo con la mano?

Sí. Las dos masas están diseñadas para girar unos grados una respecto a la otra, así que un cierto juego libre es normal. Lo que indica avería es que ese juego o el cabeceo de la masa secundaria superen la tolerancia del fabricante para esa referencia, y eso se mide con la caja desmontada.

¿Cuánto cuesta cambiar el bimasa en un BMW xDrive?

Cuenta con unos 150-400 € más que en propulsión trasera en un taller independiente, porque hay que desmontar también parte de la transmisión a las ruedas delanteras y la mano de obra sube. Como orientación, un kit completo montado en un cuatro cilindros xDrive queda entre unos 1.300 y 2.300 € con IVA, según la marca de las piezas.

¿Los BMW automáticos también tienen bimasa?

En los automáticos de convertidor, la amortiguación la hace sobre todo el propio convertidor, aunque algunas combinaciones de motor y caja añaden elementos extra; confírmalo por bastidor. El fallo clásico de bimasa es, sobre todo, de cajas manuales.

¿Tu BMW vibra o golpea y no sabes si es el bimasa?

Cuéntanos modelo, año, kilómetros, si es manual o automático y cuándo aparece el ruido. Te orientamos sobre qué comprobar antes de ir al taller.

Cuéntanos tu caso →

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